El equipo local jugó contra un combinado de la sexta y séptima de Estudiantes. No faltaron los choripanes.

Privados de la libertad, pero no de la pasión, un grupo de internos del Servicio Penitenciario Provincial pudo disputar un partido de fútbol con un combinado de la sexta y séptima del Club Sportivo Estudiantes. A pasar de no tener la misma intensidad de entrenamiento que los jugadores del “Verde”, los internos lograron convertir 3 goles —contra uno— y ganar el amistoso que denominaron “Una gambeta al destino”. Además, cuatro jugadores de la primera del club y su director técnico presenciaron el “picadito” y después compartieron todos juntos unos choripanes.

El Diario de la Republica